Durante los meses de diciembre y enero VEEM Magazine celebra su aniversario, y será un placer para mí poder compartir un conjunto de historias y entrevistas muy especiales, comenzando por María Granda.
María José Granda Maluenga, nació en Venezuela Barquisimeto, participó en Factor X 2020 en Colombia. Su mamá era cantante de música ranchera, su papá es guitarrista y locutor. Su tía es profesora de música, y su tío toca el arpa, cuatro y maraca. María Granda, como muchos le llaman desde el colegio, jugó un tiempo waterpolo, estuvo en un coro llamado “manos blancas” en el conservatorio Vicente Emilio Sojo, dónde por cuestiones económicas estuvo poco tiempo y finalmente estudió Diseño gráfico.
Sus orígenes.
Comencé a tocar cuatro a los ocho años de edad, mi tía fue mi primera profesora. Debo admitir que no me gustaba tocar cuatro, me apasionaba la guitarra, pero el viejo lema de un venezolano músico es “primero aprende a tocar cuatro que es más fácil y luego guitarra” así que me vi obligada a tocar cuatro. Con los años y aunque aprendí a tocar guitarra por cosas de la vida siempre terminé tocando el cuatro de una manera peculiar. No me bastó, nunca me bastó, así que desde los ocho años comencé a escribir canciones en mi cuarto dónde mi primera fan era mi mamá.
Llega a Colombia.
Actualmente vivo en Colombia – Medellín, me mudé hace casi cinco años por la situación económica de Venezuela y porque tengo una enfermedad inmune llamada Lupus por la cual requiero tratamiento de por vida. Fue muy duro irme sin terminar mi carrera, pero fue más duro aún dejar a mi mamá junto a mi familia. Antes de irme tomé la decisión de llevarme mi cuatro, no sabía que situación iba a pasar en Colombia y pensé que si no conseguía trabajo tenía que cantar y tocar para sobrevivir. Llegué a Medellín con 20 mil pesos en el bolsillo, es decir que si no cantaba y tocaba tendría que dormir el siguiente día en la calle. Así fue como comenzó mi historia. Al principio me daba pena, jamás hice eso viviendo en Venezuela pues aunque mi mamá nos sacó adelante cocinando sus famosas hallacas y bollos jamás tuve tanta necesidad como la tuve el día que llegue a Medellín.
Un difícil nuevo comienzo.
Tocar cuatro y cantar en la calle cambió la vida, la voz, todo. Me convertí en una persona diferente pero para bien. Lastimosamente, a los meses de haber llegado a Medellín mi mamá comenzó a enfermar y meses después escribí “me haces falta” en el peor día de mi vida, el día que supimos que mi mamá tenía cáncer. Para cuándo la escribí estaba muy deprimida porque tenía que resolver dinero de citas médicas de mi mamá, dinero que no era suficiente para enviarle.
Un tiempo después de haber escrito esa canción toqué en restaurantes donde me hacía notar por mi proyección de voz y una muchacha que un día me dio dinero me dijo “¿Por qué no audicionas en Factor X?” Yo le dije que lo haría pero mentí. No creía lo suficiente en mi talento para llevarlo a un programa de televisión tan grande. Sin embargo, ese mismo día en la noche, mi vecina me dijo que me escuchaba ensayar y amaba mi voz y me repitió lo mismo de la muchacha del restaurante. Entonces comencé a averiguar, pero ya no se podía inscribir en la página. Decidí ir personalmente. Estuve desde las 6 de la tarde de ese día hasta las 6 de la tarde del siguiente día. Canté “me haces falta” por recomendación de mi mamá y mi hermana, me daba mucho miedo jamás había cantado mis canciones a una multitud pero me arriesgué.
María Granda en Factor X.
Llegué a Factor X y fue la sensación más bonita que he podido sentir. Audicioné en Medellín, pero luego me tocó viajar a Bogotá. Es un protocolo que se hace en privado, dónde no se puede hablar del tema.
El día que lo hice en Medellín lloré muchísimo porque yo era el 3786 y había muchas más personas esperando. No sabía que podría tener un lugar dentro de tanta multitud, pero lo hice y mi mamá lloró de felicidad en Venezuela junto a mi hermana. Para cuando me tocó ir a Bogotá estaba tan nerviosa que el primer día en el hotel no pude dormir. El segundo día me tocó audicionar frente al jurado más grande, ese día apenas y podía hablar, la gente no imagina que aunque estés acostumbrada a que la gente te mire, esto era totalmente diferente pues eran artistas reconocidos frente a ti.
Un traspié del destino.
Lo que pasó después fue súper triste, yo era ilegal en ese momento, no me dejaban continuar en el programa por esa razón. No hubo manera de solucionar y me dejaron fuera de la competencia. Lloré muchísimo, pero acepté que el momento de Dios es perfecto. Para cuándo salió esa grabación, que fue unos ocho meses después, mi mamá ya había fallecido de cáncer.
La sorpresa fue que yo no pensé que iban a trasmitir mi audición, la vi por pura casualidad. Ese día mis amigos y yo estábamos felices y no lo creíamos. Para el momento que vimos la audición completa lloré y ellos lloraron. Fue un momento muy emotivo porque solo recordaba cuánto deseaba que mi mamá viera esa audición. El resto es la gran historia que me ha tocado vivir, gente de muchos lados me escribía, me llamaban, me pedían entrevistas, me expresaban cuánto se sentían identificados con mi canción, me pedían fotos en la calle, se detenían a decirme que me vieron en Factor X. Recibí muchos mensajes emotivos la verdad y dándole buenos deseos a mi mamá, ellos no tenían idea que mi mamá había fallecido tres meses antes de salir esa grabación.
Las dificultades que afrontamos definen nuestro presente.
Gracias a ese programa comenzó mi carrera a un nivel un poco más profesional del que antes no había logrado. Este cambio me llevo a grabar con un productor llamado Kamilo Kope una de mis canciones llamada “Vivir contigo” y luego grabé “Me haces falta” con una pequeña casa disquera llamada Uchuva Records.
Mi historia refleja que nada ni nadie te puede decir que no puedes, tú puedes. Muchos me criticaron por presentarme, decían que no iba a quedar porque mi voz estaba por debajo, yo sabía que mi talento principal después de ser afinada es componer y qué mejor canción que la que le había escrito a mi mamá. Pero, aún sabiéndolo, no me sentía segura de mí.
Con esto quiero decirles que seguramente pensaste más de una vez que tú no puedes lograrlo, porque yo lo pensé, pero en el fondo de tu ser sabes muy bien que si puedes porque naciste para hacer aquello que te apasiona. No te hagas daño creyendo que no puedes lograrlo, lo contrario, lucha por lo que te apasiona y lo más importante confía en ti pese a que tengas todo a tu contra. Yo por ejemplo carecía de mucho dinero, pero eso no me impidió soñar y tampoco me impidió ir a ese programa. Así que, tú puedes. Lucha por lo que realmente amas.
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