Esta maravillosa venezolana, transmite una pasión por lo que hace que es contagiante, al momento de contactarla tenía mis dudas si era ella…. “La Reina de la Arepa” así que me cercioré obviamente preguntándole si era venezolana. No tardó ni 2 minutos en responderme “Más que una Arepa”, por lo que no tuve dudas…. Era Alejandra Schrader, nuestra original Alejandra Elena Zamora Salazar solo que ahora lleva su apellido de casada (que solo ella sabe cómo pronunciarlo).
Aunque nació en Chicago, EEUU, durante una corta visita de su familia gracias a una beca que obtuvo su padre a través de PDVSA y su madre la llevó pues en la barriga. A sus 8 meses de edad regresó a Caracas dónde fue criada en un típico hogar de clase media en la urbanización Santa Mónica, rodeada siempre de una numerosa familia. Afirma que desde muy pequeña recuerda cocinar con su mamá cuando se preparaban reuniones familiares. Ya desde entonces de despertaba el gusto de ayudar en la cocina y aprender esas maravillosas recetas de su mami y de “Mamaita”, su abuela.
Cursó sus estudios de primaria y bachillerato cultivando grandiosas amistades siendo parte de la familia Agustiniana en el Colegio Cristo Rey, logrando ser aceptada posteriormente en “la casa que vence la sombra” nuestra Universidad Central de Venezuela dónde comenzó a estudiar Arquitectura.
Sin embargo, después de aprobar un poco más de la mitad de sus estudios tuvo que tomar la dura decisión de salir de Venezuela, y aquí es donde realmente Alejandra comienza a vivir una cadena de increíbles hechos que marcaron su vida para siempre, por favor no se despeguen.
Mi viaje a Estados Unidos.
“Tuve que tomar la iniciativa de buscar mejores oportunidades a mitad de mi carrera ya que de Arquitectura es muy costosa y mi madre estaba haciendo valiosos esfuerzos para sacarnos adelante a mí y a mi hermana, para entonces yo era muy joven y no sabía cuál era mi meta final, no sabía si mi viaje era de por vida o únicamente para aprender el inglés ya que la situación en Venezuela y en mi hogar era muy complicada. Lo que si tenía muy claro era que debía progresar y encontrar la forma de no depender económicamente de mi mamá” Nos cuenta Alejandra con mucha nostalgia.
“Realicé mis estudios de inglés acá en los Estados Unidos ya que no sabía nada del idioma y posteriormente con mucho esfuerzo logré ser aceptada para continuar mis estudios de Arquitectura. Solo que aun cuando tenía seis semestres aprobados en Venezuela fue muy poco lo que me validaron ya que los estilos de construcción, materiales y muchas otras cosas más son totalmente diferentes así que prácticamente volví a iniciar desde cero” luego de una pausa continua “Alcancé graduarme, y logré lo que para entonces consideraba el sueño de mi vida, ser Arquitecto.
Lo que no esperaba es que al salir al mercado laboral, la economía en los Estados Unidos tuvo una caída tan grande qusee el mercado se contrajo y fue muy difícil desempeñarme, uno de mis tutores me aconsejó que realizara una maestría, sin embargo a duras penas mis recursos me permitieron lograr graduarme”. Increíble ver como puedes sentir que la vida te cambie de un momento a otro.
“Una vez más me sonrió el destino así que recibí una beca para realizar una maestría, esta vez no en Arquitectura sino en Planificación Urbana, justamente para expandir mis horizontes profesionales y lograr ajustarme a la poca demanda laboral que en ese momento se ofrecía, estamos hablando del año 2005 y un poco más adelante en el 2009 ocurrió lo que se conoce en este país como la gran depresión –económica — y como muchas personas dedicadas al mercado de construcción quedé desempleada”. Se deja colar un suspiro…. Momentos muy complicados sin duda.
Desempleada y fuera de mi país…
“Quedar desempleada fue muy duro para mí, estaba sola aquí en los Estados Unidos y debía pagar algunos créditos estudiantiles que en su momento adquirí. Además, después de tanto tiempo quería aportar económicamente a mi hogar en Venezuela. Pasaron dos años, durante los cuales no conseguí trabajo ni siquiera en las cafeterías Starbucks”.
“Pero había que salir adelante y logré enfocarme en nuevas y excitantes oportunidades–¡dígase en la cocina! Pude expandir mis horizontes utilizando mi pasión por la comida, aprendiendo, experimentando con nuevos ingredientes, y metiéndome de lleno en el mundo culinario. Al principio lo único que se me dio a través de una amiga fue la oportunidad de cocinarle a familias de dos o tres integrantes los cuales querían comer saludable y casero, pero no tenían un Chef particular. De cualquier manera nunca representó un ingreso muy importante y tampoco un volumen grande de trabajo”. Recordemos que en esa cultura la comida rápida es muy común.

“La combinación de crecer en un país tan diverso como Venezuela y conocer tantas culturas diferentes aquí en Estados Unidos influenció mi interés en el concepto de Globalización, el cual he examinado desde muchos ángulos. Desde mi mesa de dibujo hasta mi cocina. Comparto recetas y tips para la cocinar saludable en mi página web AlejandraSchrader.com Exploro la cocina global y animo a mis lectores a “viajar por el mundo” desde sus casas con el uso de ingredientes frescos y naturales.”
“Mi experiencia en desarrollo de tierras rurales y sostenibilidad ambiental -adquiridos en mi maestría- afectan mi perspectiva con respecto a prácticas ecológicas de agricultura y al uso de ingredientes orgánicos y sin “Organismos Genéticamente Modificados” (NO-GMO) y mis propios problemas con la obesidad (¡llegué a pesar mas de 180 kg!) e historial médico familiar (diabetes, problemas de corazón, etc.) me motivan a cocinar platillos que son nutritivos y bajos en grasa, eso sí, con muchísimo sabor!”
¿Cómo llegué entonces a MasterChef?
“A finales del 2010 comienzan mis conocidos y amistades a animarme para que comenzara a aplicar para el Show de cocina Master Chef, en ese momento se realizaba la segunda temporada” Gracias al apoyo de su esposo y de la sazón que tenía era popularmente conocida como la mejor cocinera en su círculo social.
Con muchísima emoción nos relata que la motivación fue al principio económica pues el premio era de 250.000 USD y como imaginarán se encontraba agobiada con sus deudas, comenzó pues a realizar todos los castings y así pasaron pues aproximadamente 5 meses en el proceso de selección.
“Poco a poco fui avanzando en las rondas con los jueces, pero no deje de sorprenderme ya que inicie como parte de unos 38.000 aplicantes aproximadamente y logré quedar entre los 100 seleccionados”. Por supuesto nos explicaba Alejandra que el proceso es muy largo y complejo, a quienes vemos en los programas son a esos 100 candidatos e incluso menos.
“En diciembre de 2010, supe entonces que estaba dentro de los 100 seleccionados y comencé a grabar a principios de febrero de 2011. Estuve 2 meses prácticamente incomunicada por políticas del programa ya que toda la producción se graba y posteriormente se transmite, de esa forma se mantiene el secreto sobre quienes quedan y quienes salen y todos los detalles. Fueron momentos maravillosos junto a los conocidos Chef Gordon Ramsay, Graham Elliot, y Joe Bastianich asi que avancé rondas y rondas”.

En un cambio rápido de su tono de voz nos relata la experiencia de sentirse como en nuestro dicho criollo “Tanto nadar para morir en la orilla” ya que, aunque quedó dentro de los 10 finalistas, no pudo obtener tan preciado primer lugar como ella deseaba.
“No fue fácil vivir esa experiencia, estuve mucho tiempo desconectada de mi familia y me sentí muy devastada al no ganar” Nos relata ya con mucha madurez Alejandra.

Cabe destacar que esta edición de MasterChef no se transmitió en Venezuela. En aquel entonces ese formato aún no había llegado a Latinoamérica.
¿Y entonces que gané en MasterChef USA?
“Desde el mismo momento en que el programa salió al aire fui seleccionada como la Favorita de la Fanaticada es decir que independientemente de lo que los jueces opinaran, siempre iba a recibir el apoyo de los fans”.
Recordemos que para el momento de la transmisión del programa ya Alejandra se encontraba en casa.
“A penas sucedió esto, comencé a recibir llamadas de canales y programas de todos los Estados Unidos, fue todo un abanico de oportunidades que se abrieron ante mi”. Con mucha humildad nos cuenta esta maravillosa hazaña, lo cierto es que ha tenido apariciones como invitada e incluso como jurado en las mayores cadenas de los Estados Unidos, ABC, NBC, CNN, FOX, UNIVISION entre otras.

“A veces ni me lo creo, ya han pasado 7 años desde que salí de ese show, pero la verdad es que son años desde que me reté a hacer algo que nunca pensé que haría. Dedicarme a algo distinto a mi amada profesión después de haberle dedicado tanto esfuerzo y tanto dinero”
“Quisiera compartir con los seguidores de tu revista que uno nunca sabe cuándo el destino te presenta oportunidades, en ocasiones el destino nos pone cosas valiosas disfrazadas de adversidades y si tenemos el “guáramo” para superarlas lo conseguiremos sin duda”
De verdad que no tengo palabras para agradecerle el tiempo que se dedicó Alejandra. Relatarme tan motivadora historia justamente porque nos confesaba que su entrega es total, jornadas de 14 horas continuas y aun así las recibe como una maravillosa bendición al recordar los momentos tan duros vividos durante su desempleo.
“Hoy en día tengo una compañía como Chef privado, he grabado comerciales para grandes marcas, entre ellas las cervezas Coors, Microsoft, compañías celulares y otras”
Ciertamente basta con buscar su nombre en YouTube y disfrutar los innumerables videos que aparecen allí. De manera muy entusiasta nos cuenta que se encuentra actualmente trabajando en su propio libro de cocina, y en su proyecto más ambicioso hasta la fecha, su propio programa de Televisión. En lo particular estoy más que seguro que conseguirá esos logros y muchísimos más gracias a su perseverancia, su gran calidad humana y carisma.
“Espera…. Llámenme Picada o como quieran, pero yo fui la primera venezolana en MasterChef” se despide entonces Alejandra con una picara carcajada.
Pues aún hay más, no pude dejar pasar por alto la oportunidad de pedirle una receta para ustedes, y ¿adivinen…?
Ceviche de Palmitos
Ingredientes
- Jugo de 4 limones
- 3 dientes de ajo
- 1/2 cebolla pequeña, picada
- 2 tallos grandes de apio españa, picados en cuatro
- 1 manojo de cilantro
- 1/2 ají dulce, entero
- 2 cucharaditas de sal marina
- 2 cubitos de hielo
- 24 onzas de palmitos, escurrido y picado en rueditas
- 1/2 taza de apio españa, finamente picado
- 1 ají dulce, finamente picado
- 1/2 taza de cilantro, finamente picado
- 1 auyama grande, cocida, pelada y en picada en rodajas
- 1 taza de maíz cocido
- 3/4 taza de cebollas rojas, picadas en rebanadas finas
- Hojas de cilantro para decorar
Preparación
Mezcle en una licuadora los primeros 8 ingredientes: jugo de limón, ajo, cebolla, tallos de apio españa, cilantro, ajî dulce, sal y cubitos de hielo. Use un colador para drenar y presione los sólidos hacia abajo para extraer la mayor cantidad de líquido posible. Guarde el líquido en la nevera mientras prepara el resto.
Ceviche
Mezcle el palmito, apio españa y ají dulce. Colóquelo en un recipiente profundo y agregue el liquido para marinar, tratando de cubrir la mezcla de palmitos lo más posible. Deje marinar por lo menos durante 1 hora en el refrigerador. Agregue el cilantro picado y mezcle bien. Sirva el ceviche en un plato junto con rebanadas de auyama y maíz. Cubra con cebollas rojas y decore con hojas de cilantro.

Instagram: @chefaleschrader
Daniel Omaña / Director Editorial








